El complejo de ocio creado hace más de 10 años por el anterior presidente de la Generalitat Valenciana, Caja del Mediterráneo (CAM) y Bancaja, tras superar una suspensión de pagos y estar afectada por varios casos de corrupción, acumula una deuda cercana a los 65 millones de euros y sus propietarios han dejado de apoyarle y tratan de traspasarlo al mejor postor.

Pese a las graves dificultades económicas sufridas, con pérdidas superiores a 10 millones de euros en el último ejercicio, su mejor resultado en los últimos años, abrirá la temporada el próximo 16 de abril, iniciando una nueva etapa bajo la gestión de Aqualandia, firma local especializada en parques acuáticos.

fuente: TAT Revista

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